miércoles, 1 de agosto de 2018

Armas silenciosas para guerras tranquilas


Aunque la revolución comunista no consiguió extenderse a la Europa Occidental después de la II Guerra mundial, los revolucionarios neo-marxistas siguen empeñados en provocar constantes revoluciones. Gramsci ya advirtió que para imponer el totalitarismo era necesario hacerse con la educación, ocupar desde los parvularios a las universidades.

Noam Chomsky ha teorizado sobre todo ello y ha acuñado el lema de “armas silenciosas para guerras tranquilas” como un método eficaz para ir transformando el mundo entero con un Nuevo Orden Mundial, empezando por Occidente o mejor quizás por Hispanoamérica, donde llevan bastante adelanto en la tarea revolucionaria.

Lo importante para esta revolución en curso es dejarnos sin identidad y lo están consiguiendo. Nuestras señas de identidad han sido siempre: ser hombre o mujer, formar parte de una familia, tener una patria y una historia pues a la vista está que todo ello se está hundiendo abatido por las armas silenciosas de la manipulación masiva de todos los medios posibles.

Hemos pasado rápidamente de lo impensable a lo aceptado socialmente, y desgraciado de quien se oponga.

¿Quién podía pensar que la sexualidad dejara de formar parte de la intimidad de cada persona para ofrecerse en espectáculo de mal gusto? ¿Quién podía pensar que cualquier hombre, por el hecho de ser hombre, iba a ser sospechoso de machismo? Una cosa es el derecho de cada persona a no ser discriminado y otra que los discriminados seamos los demás. Orgullo ¿de qué?

El feminismo feroz y la ideología de género, un par de “armas silenciosas”, aunque ruidosas, están ganando la batalla en estas “guerras tranquilas”. No hay cañonazos ni disparos en esta guerra pero sí hay bajas: millones de niños abortados sin remordimiento.

El canto de sirena de una libertad sin ataduras, y la propaganda de varios modelos de familia, están acabando con la familia compuesta de un padre y una madre, abierta a unos hijos a quienes educar, a quienes transmitir valores compartidos, base esencial de la sociedad. Las rupturas familiares, los hijos extramatrimoniales y los hogares sin hijos, son también las ruinas que producen las batallas de esta “guerra tranquila”

Otra seña de identidad era la vivencia religiosa, que va quedando reducida a manifestaciones folclóricas o a ONGs ocupadas en labores asistenciales y reparto de alimentos, pero sin decidida proclamación del Evangelio de Jesús en toda su integridad. Otra batalla que también se va perdiendo.

Y por si fuera poco han conseguido introducir el multiculturalismo como una forma de ir sustituyendo a una población por otra.

Como imaginara Orwell, la historia se está reescribiendo constantemente para que las nuevas generaciones no tengan claro nada de su pasado, el que nos fue constituyendo como Nación soberana y que, cada vez más, es una seña de identidad perdida, de la que no se habla si no es para vituperarla y arrancarla de cuajo o para irla rompiendo rápidamente estimulando nacionalismos egoístas y disgregadores, mientras se va cayendo en una Unión Europea que, paso a paso, merma la soberanía de sus socios.

La derecha, la izquierda, el centro ¿son conscientes de que estamos en una guerra, por muy tranquila que se presente, o solo les interesan los beneficios de la política, del poder?

No es casualidad que las potencias centrales del dinero canjeen medidas específicas por respaldo financiero.

Todo esto se ha planeado con ‘escuadra y compás’, ¿entendido?

Este texto se ha adaptado del artículo de:

Francisco Rodríguez Barragán



domingo, 24 de septiembre de 2017

CORRECTIO FILIALIS DE HAERESIBUS PROPAGATIS

Acerca de la Corrección Filial dirigida a SS Franciscus efectuada por más de sesenta teólogos y expertos respecto de la divulgación de herejías, partiendo de la "Amoris Laetitia".



www.correctiofilialis.org
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CORRECTIO FILIALIS DE HAERESIBUS PROPAGATIS
16 de julio de 2017
Fiesta de la Vírgen del Carmen

Santo Padre,
Con profunda aflicción,  pero  impulsados por la fidelidad a Nuestro Señor Jesucristo, por el amor a la Iglesia y al papado
y por la devoción filial hacia Usted, nos vemos obligados a dirigir una corrección a Su Santidad,a causa de la propagación de herejías ocasionada por la Exhortación apostólica Amoris laetitia y por otras palabras, hechos y omisiones de Su Santidad.


jueves, 20 de abril de 2017

El tiempo fuerte de Pascua de Resurrección

¡No tengan miedo!

Más que nunca tenemos necesidad de entender esta palabra de Cristo Resucitado: “¡No tengáis miedo!” Es una necesidad para el hombre de hoy… que no cesa de tener miedo en su fuero interno y no sin razón… Es igualmente una necesidad para todos los pueblos y todas las naciones del mundo entero. Es necesario que, en la conciencia de cada ser humano, se fortifique la certeza de que existe Alguien que tiene en sus manos el futuro del mundo que pasa, Alguien que guarda las llaves de la muerte y de  los abismos (Ap 1,18), Alguien que es el Alfa y la Omega de la historia del hombre (Ap 22,13), ya sea individual o colectiva; y sobre todo la certeza de que este Alguien es Amor, el Amor hecho hombre, el Amor crucificado y resucitado, el Amor siempre presente en medio de los hombres. Él es el Amor eucarístico. Es fuente inagotable de comunión. Es el único a quien podemos creer sin la más mínima reserva cuando nos pide: “¡No tengáis miedo!” 

 San Juan Pablo II (1920-2005), papa
Cruzando El Umbral de la Esperanza, "Para no tener miedo"

domingo, 9 de abril de 2017

Los Peregrinos de la Reparación

Reflexión del Domingo de Ramos.

Estamos viviendo esta Cuaresma y Semana Santa con una mochila de peregrinos cargada durante todo un año con las recomendaciones de misericordia a las cuales nos han exhortado todos nuestros pastores.

Las puertas del Año Santo se abrieron y cerraron, y seguimos repitiendo: "misericordiosos como el Padre". Más que mochila de viajero, parece una bolsa de acopio de miserias humanas.
Pero la misericordia no tiene sentido sin la justicia, ni esta sin la misericordia, decía Santo Tomás.
En este entendimiento, hoy contemplamos a Nuestro Señor entrando a Jerusalem como el príncipe de la paz.

Se ha repetido hasta el cansancio la mansedumbre y la humildad del Señor y su posterior obediencia ante insultos, vejámenes, golpes, salivazos, incomprensión y al final, la muerte, y muerte de cruz.
Muchos predicadores han deducido de ello que si bien Jesús es rey, es un rey pacífico, que presenta la otra mejilla, esbozando un paradigma social a mi juicio errado.
Errado, pues se olvidan que Él mismo aclaró que su Reino no es de este mundo, y sus enemigos no eran los hombres, sino Satanás, la serpiente antigua.

Recordemos:
"He visto a satanás caer del cielo como un rayo"
"Cuando el Hijo del Hombre sea levantado hacia lo alto, atraerá a todos hacia Él"
"Yo no he venido a traer la paz, sino la guerra"
Nuestro Rey, el Mesías, es el Pantócrator, el que tomará posesión de Su Reino y precipitará al abismo a la serpiente antigua, padre de todas las mentiras, el homicida desde el principio. Es un Rey Guerrero.

Así su agonía en el Monte de los Olivos y su crucifixión, no se pueden separar de la Pascua, la Resurrección, y el final de los tiempos. Un drama y una lucha cósmica. El Rey de la vida estuvo muerto, y ha resucitado: muerte, dónde está tu aguijón?

Mientras conmemoramos cada año este misterio, debe este dolernos en carne propia, pues es razonable considerar  que cada uno de nosotros -como los judíos que cantaban hosanna el domingo de ramos- también lo hemos traicionado en poco tiempo, el viernes santo.

Así, cada peregrino debería llevar en su mochila su propio viernes santo, y también la esperanza del perdón divino y nuestra redención en Su resurrección.

Pero mientras tanto, a la espera de Su segunda venida, hay algo importante que considerar, y que afecta el itinerario y comportamiento de un peregrino ya no sólo en Cuaresma, sino durante todo el año.

Jesús está presente -es el Enmanuel- cada día junto a nosotros hasta el fin de los tiempos.
Como nunca, el mundo o lo ignora, o lo desprecia y lo ataca. Quieren prender fuego los templos donde Él habita en donde lo adoramos en espíritu y verdad. Frente a ellos se realizan parodias donde mujeres caracterizadas en sus atuendos como Nuestra Señora, con sangre de animales, simulan el aborto de Nuestro Señor.
Y así, pareciera que siguen peor las afrentas al Rey, con robos de hostias consagradas, rituales y misas negras. Sin contar las persecuciones a todo lo que significa el signo de la cruz por parte de mahometanos y de otras religiones, en todo el orbe. La mano de satanás y el humo de la abominación son visibles a simple vista.

¿Qué nos queda a nosotros los peregrinos?
No basta con rezar y caminar. No basta con la misericordia.
Ha llegado el tiempo de la Reparación.
Cada dolor en nuestro camino, cada fatiga, cada desazón, cada contratiempo, deben convertirse en un buen inicio de reparación al honor de Dios.
Debemos luchar por el honor de Dios, como lo hizo Santo Tomás Becket.

Hermanos peregrinos, no dejemos desde hoy al Señor solo de soledad absoluta, clamando en el momento de la desolación. 
Digamos a coro: acá estamos Señor, porque nos has llamado! Así sea.